Un recuento a las seis de la mañana
El pasado 4 de septiembre, a las seis y diez de la mañana, la bióloga Marta Sanchis retiraba la última de las doce nasas instaladas en el Tancat de la Pipa, en el municipio de Albufera. Dentro había once anguilas de entre nueve y catorce centímetros. No era un hallazgo aislado. El equipo de la Confederación Hidrográfica del Júcar revisó después 214 ejemplares juveniles en toda la laguna, la mayor cifra registrada desde 2018.
La especie llevaba casi una década sin reproducirse en condiciones. Los censos de 2022 apenas sumaron 31 individuos.
Sanchis coordina el seguimiento desde la Universitat de València. Explica que el factor decisivo no fue una sola medida, sino la coincidencia de dos: el cierre temporal de tres compuertas del canal del Perellonet entre marzo y mayo, y las lluvias de finales de abril, que elevaron la salinidad hasta un rango que la anguila tolera bien. Ambas cosas se probaron casi por descarte.
Las compuertas que nadie quería cerrar
La decisión de mantener cerradas las compuertas durante setenta y dos días generó tensiones. Los arroceros de Sueca y Sollana temían perder caudal de riego en plena preparación de la campaña. Hubo tres reuniones en la sede de la Confederación, en la avenida de Blasco Ibáñez de Valencia, y ninguna acabó con acuerdo firme.
Al final se aplicó un protocolo de prueba. El agua se liberó por vías alternativas hacia los sectores de Cullera y El Romaní.
No perdimos cosecha. Perdimos tranquilidad, nada más», resume Vicent Alarcón, secretario de la comunidad de regantes de Sueca. Alarcón reconoce que su junta votó en contra de la medida en abril. Hoy pide que se repita el año que viene con más antelación.
Lo que cambia en los arrozales
El retorno de la anguila no es solo un dato ecológico. La especie se alimenta de invertebrados que dañan el arroz joven, y su presencia reduce la presión sobre los tratamientos fitosanitarios. Los técnicos calculan que en las parcelas del entorno del Tancat de la Pipa se han aplicado este año un 17% menos de productos.
Para los pescadores del Palmar, la noticia tiene otro peso. La anguila fue durante décadas un ingreso complementario en otoño. Su captura está prohibida desde 2011 por la normativa europea, pero la recuperación del stock abre la puerta a revisar esa moratoria en 2028.
Nadie firma todavía ese escenario. La Confederación lo incluye como posibilidad en su informe provisional.
Un resultado que aún no se sostiene solo
La cautela recorre todos los despachos. La anguila europea sigue en peligro crítico y una sola cohorte buena no revierte una tendencia de treinta años. El informe de la Confederación advierte de que la cifra de 214 juveniles equivale a menos del 8% de la población estimada en 1995.
Aun así, el Ayuntamiento de Valencia ha incluido una partida de 340.000 euros en el borrador presupuestario de 2027 para ampliar el seguimiento a los canales de Catarroja y Massanassa. La Universitat de València solicitará fondos europeos en enero.
Sanchis lo resume sin adornos: «Ganamos una temporada. No ganamos la partida».